Edicto de Unidad contra los donatistas
Fecha juliana · ≈ 13 de feb. en nuestro calendario
Honorio decretó que hubiera «un solo culto católico» y proscribió a los donatistas del norte de África: prohibió el rebautismo y amenazó a quienes agitaran a las multitudes.
Contexto
Durante casi un siglo las iglesias del norte de África estuvieron divididas. Los donatistas sostenían que los clérigos que habían entregado las Escrituras en la persecución de Diocleciano habían perdido sus sacramentos, y rebautizaban a quienes venían de la Iglesia católica rival. En muchas ciudades africanas eran mayoría, y había violencia por ambos lados, incluidas bandas de militantes rurales llamados circunceliones.
En febrero de 405, tras la petición de ayuda de obispos católicos encabezados por Agustín y Aurelio de Cartago, Honorio promulgó en Rávena este edicto: nadie debía revivir a maniqueos ni donatistas; debía haber «un solo culto católico, una sola salvación»; y a quienes formaran turbas sediciosas se les advertía de medidas más duras. Otras leyes conexas declararon herejes a los donatistas y prohibieron el rebautismo.
La aplicación fue desigual y el conflicto se prolongó. Una conferencia en Cartago en 411 falló contra los donatistas, y siguieron penas más duras, como multas y confiscación de iglesias, que recayeron sobre fieles comunes, colonos y esclavos además del clero.
